viernes, 21 de febrero de 2020




Las más altas autoridades recorrieron los lugares del chaco salteño afectados por la falta de agua potable.
Publicado el viernes 14 de febrero de 2020


El jefe del Ejército, teniente general Claudio Pasqualini, acompañó al ministro de Defensa, ingeniero Agustín Rossi, y al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general VGM Bari del Valle Sosa, en la recorrida que permitió supervisar los trabajos de potabilización y distribución de agua que el Ejército Argentino se encuentra llevando a cabo hace más de 50 días.

El comandante de la Vta Brigada de Montaña, coronel mayor Mariano Castelli, expuso aspectos técnicos y operativos de las tareas de apoyo y luego las autoridades pudieron observar en el terreno la difícil situación que atraviesan las comunidades y la ardua tarea que ejecutan nuestros soldados
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Actualmente el Batallón de Ingenieros de Montaña 5 se encuentra desplegado a 500 km de su cuartel, operando dos campamentos con una planta potabilizadora cada uno, abasteciendo 60 lugares de distribución.


















jueves, 20 de febrero de 2020





El Regimiento de Infantería de Montaña 15 repartió cientos de raciones en barrios cercanos a la capital riojana.
Publicado el lunes 10 de febrero de 2020
Las intensas lluvias que azotan la ciudad de La Rioja desde el 6 de febrero, obligaron al gobierno local a alojar a familias completas de los diversos barrios que se encuentran inundados.
Ante la solicitud de las autoridades civiles, en la noche del 9 de febrero, el Regimiento de Infantería de Montaña 15, elaboró, transportó y distribuyó con sus medios más de 500 raciones entre la población afectada.
Cientos de mujeres, hombres y niños pudieron recibir una ración caliente durante la cena gracias al esfuerzo compartido entre el gobierno de la ciudad, que aportó los víveres, y el Ejército, que puso los medios a disposición.
De esta forma, aproximadamente a las 10 y media de la noche una columna de vehículos abandonó el cuartel rumbo a uno de los barrios al pie de los cerros donde la situación es más grave.
El trabajo de nuestros hombres y mujeres, coordinado con medios de defensa civil locales, se extendió hasta las 2 y media de la madrugada cuando regresaron a las instalaciones del regimiento.
En total se emplearon dos equipos de cocina integrados cada uno por un camión y cocina acoplado y el personal necesario para su operación.
Teniendo en cuenta las previsiones climáticas y las características del suelo riojano, existen posibilidades que este apoyo se extienda en los próximos días. En lo inmediato, para esta noche, se prevé duplicar las raciones a elaborar y distribuir.
Es de destacar que esta actividad puede realizarse merced al nivel de alistamiento y preparación de nuestros medios humanos y materiales, que nos permiten responder con celeridad a este tipo de requerimientos y llevar a cabo tareas de apoyo a nuestros conciudadanos con profesionalismo y dedicación.






El jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general Claudio Ernesto Pasqualini estuvo presente en el Instituto para dar inicio y supervisar el curso que forma a los escaladores e instructores de andinismo de la Fuerza.


Publicado el viernes 07 de febrero de 2020

Durante la primera semana de actividades, el teniente general Pasqualini, acompañado por el director general de Educación, general Agustín Humberto Cejas, y el director de Educación Operacional, general Marcelo Adrián Calvo, observaron las instrucciones técnicas y trabajo en palestra, tanto artificial como natural. Además, recorrieron las instalaciones de la Escuela guiados por su director, coronel Pablo Rolando.
Para ingresar al curso, el personal militar debió superar distintas etapas de selección en sus unidades, en los Comandos de Brigada, y finalmente, durante la primera semana de adiestramiento en la Escuela.
Luego de dos meses de instrucción en técnicas de escalada en hielo y roca, sólo los mejores accederán al curso avanzado de montaña estival, en el que se capacitarán como instructores de andinismo.
Un poco de la Escuela Militar de Montaña
Este instituto es un ícono de las tropas de montaña argentinas, responsable de instruir a esquiadores, andinistas y cazadores.
El cuerpo de instructores y subinstructores del que dispone, sumado a los lugares de instrucción y al material con el que cuenta, le permite impartir una capacitación del más alto nivel a los oficiales y suboficiales seleccionados, quienes, luego de finalizar el curso, vuelven a sus unidades a transmitir los conocimientos adquiridos.
Todas las actividades que brinda la Escuela son supervisadas por la Dirección de Educación Operacional, dependiente de la Dirección General de Educación.











Durante la etapa estival, la VIta Brigada de Montaña se entrena en los volcanes emblemáticos de la provincia de Neuquén.


Publicado el martes 04 de febrero de 2020
Nuestras tropas de montaña incrementan su actividad técnica en los meses de diciembre, enero y febrero, y, aprovechando el verano en la cordillera, realizan una de las actividades más importantes para su entrenamiento como son las ascensiones.
Las tres brigadas de montaña diseñan un plan de ascensiones para toda la época estival, contemplando distintos cerros y volcanes dentro de su jurisdicción. Así, hombres y mujeres de todas las unidades, armas y servicios, se entrenan física y espiritualmente para afrontar los desafíos de las operaciones propias de su especialidad.
La VIta Brigada de Montaña concentra sus expediciones andinísticas en los volcanes Copahue, Tromen, Domuyo y Lanín, y actualmente, hasta los últimos días de enero, ha realizado aproximadamente 40 ascensiones, lo que implica un gran esfuerzo en medios humanos y materiales.
Cada volcán ofrece distintos desafíos y exigencias, así como distintas experiencias. Son distintivos por diferentes causas.
La ascensión al volcán Copahue, más allá de ser una exigencia física, es culturalmente enriquecedora, porque permite la inusual vista del cráter en permanente actividad, además de poder apreciar los sistemas de venteo naturales y artificiales del volcán. En su acceso, el Ejército opera un refugio permanente, construido en material y madera.
El volcán Tromen y el Domuyo están alejados y exigen un esfuerzo logístico para su aproximación, su altitud, sus acarreos pedregosos y el cambiante viento configuran un desafío importante en exigencia física para todo soldado. Al pie del Domuyo, el más alto de toda la Patagonia, se encuentra otro refugio, este operado en época estival, en el que soldados de la brigada marcan la presencia de la Fuerza.
El volcán Lanín es el más emblemático de la zona, no sólo por dominar todo el paisaje, sino por su exigente ascensión. Es un ícono ineludible para todo montañés de la brigada. Todo andinista que inicia su expedición, militar o civil, se encuentra con los soldados que operan el refugio ubicado a 2300 msnm.
Toda ascensión implica tareas de transporte, equipamiento técnico, guía, reconocimientos previos, empleo de medios de posicionamiento y navegación, comunicaciones, apoyo de sanidad, racionamiento, análisis de las condiciones climáticas, y otros aspectos más que hacen que esta actividad característica de las tropas de montaña sea un entrenamiento completo para todos los integrantes de la cordada y para las unidades en general.






viernes, 31 de enero de 2020




La provincia de Salta atraviesa el verano más seco de los últimos 40 años. Ante la grave crisis hídrica que esto ocasionó, el Gobierno provincial y el Ejército Argentino firmaron un convenio para realizar la perforación de pozos y abastecer de agua potable a las comunidades más afectadas del Chaco salteño.

Publicado el martes 28 de enero de 2020

El convenio fue suscripto por el gobernador de Salta, doctor Gustavo Sáenz, y el jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general Claudio Ernesto Pasqualini.
En este marco, desde diciembre de 2019, el Ejército Argentino ha asistido a distintas comunidades dispersas por el territorio provincial en la obtención, potabilización y distribución de agua, además de llevar a cabo la perforación de nuevos pozos y de reparar los ya existentes.

Actualmente, se emplean equipos técnicos pertenecientes a la Compañía de Ingenieros de Agua 601, de la Agrupación de Ingenieros 601 con asiento en Campo de Mayo, Buenos Aires; mientras que el apoyo de maquinaria vial es brindado por el Batallón de Ingenieros de Montaña 5 de Salta. Además, participan la empresa Aguas del Norte y equipos técnicos del Ministerio de Infraestructura provincial.

Las actividades de apoyo exigen el despliegue de personal, vehículos de transporte, una planta potabilizadora de gran capacidad, tres plantas potabilizadoras chicas y cisternas desde la ciudad de Salta. Una vez que se arriba a la zona de cada comunidad afectada, se efectúan los reconocimientos y se inicia la potabilización y distribución de agua.
Una de las plantas empleadas tiene una capacidad de potabilización de 9.000 litros por hora; las demás son de 10.000 litros. Nuestras tropas entregan el agua a granel en los tanques de las viviendas o envasada en sachets de plástico. Hasta el momento, se ha abastecido con más de 500.000 litros de agua a más de 100 familias y al Hospital Zonal.
Además, personal de Sanidad y Bromatología de la Fuerza se encuentra analizando el estado del agua de pozo disponible y su relación con potenciales problemas de salud.
El plan previsto contempla realizar aproximadamente 80 pozos, un número significativo que involucra no solamente los equipos y las máquinas del Ejército, sino también de la provincia. El Gobierno provincial ya cuenta con un relevamiento de las posibles zonas de perforación.

El jefe del Batallón de Ingenieros de Montaña 5 destacó la complejidad de la operación de perforación de pozos, no sólo por su cantidad y lejanía, sino por la diversidad de actividades técnicas que implica, como reconocimientos geológicos con equipos especiales, construcción de obrador, zonas de vivac, apoyo logístico y construcción de los accesos a las zonas de perforación.

Los trabajos de construcción y mejoramientos de caminos en ocasiones generan mayores esfuerzos que los de las perforaciones propiamente dichas. “Cada pozo es una situación diferente, el terreno es diferente y eso genera un problema particular todos los días. Uno se encuentra con rocas, con diferentes arcillas, eso implica un desgaste muy pronunciado de los equipos que ayudan a la perforación y realmente es una actividad muy compleja. Si hay un error en el lugar elegido para perforar, se pierde mucho tiempo”.

Hasta el momento, fueron asistidas varias zonas vulnerables, en las que se entregó agua potabilizada, entre ellas, 3 de Febrero, El Quebrachal, 27 de Junio, Monte Aron, La Anglicana 3, La Golondrina, La invernada I, II y III, La Sardinita, La Sardinita 1, Pelicano y los parajes Km 108,5 y 102.

Esta operación de apoyo exige el profesionalismo de nuestro personal y permite emplear los medios, favoreciendo a su vez el nivel de adiestramiento; pero, principalmente, pone al Ejército Argentino al servicio de quienes más lo necesitan.







jueves, 30 de enero de 2020


Se trata de un acuerdo para habilitar la perforación de pozos ante la escasez de agua potable que afecta a sectores de la provincia.

Publicado el viernes 17 de enero de 2020

Participaron de la firma el gobernador de Salta, doctor Gustavo Sáenz, y el jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general Claudio Ernesto Pasqualini.
Los acompañaron el director del Instituto Provincial de la Vivienda de Salta, Gustavo Carrizo, y el director de Ingenieros e Infraestructura, general de Brigada Gustavo Garcés Luzuriaga. Al finalizar, las autoridades presentes fueron recibidas por el ministro de Defensa, ingeniero Agustín Rossi.
En virtud de este convenio, la Fuerza se ocupará de la proyección y búsqueda de agua potable para la posterior perforación de los pozos en sitios estratégicos. También enviará a las comunidades dispersas en el territorio las plantas potabilizadoras móviles, que disponen de capacidad para envasar y distribuir agua potable. Además de las nuevas obras previstas, se trabajará en los pozos existentes, ya que muchos de ellos están fuera de servicio o con servicio limitado.
Estas plantas están provistas en todas las unidades de Ingenieros, que constituyen las unidades militares de respuesta a la emergencia encargadas de prestar apoyo a la comunidad. Los elementos de Ingenieros de las distintas brigadas del país han recibido un equipamiento especial para realizar este tipo de actividades.









“La firma del convenio es una ratificación más del trabajo que viene haciendo el Ejército con nosotros y con la sociedad”, expresó el titular del Instituto Provincial de la Vivienda de Salta. Agregó que la Fuerza “tiene una forma de organizarse de la cual nosotros vamos aprendiendo y el grupo humano es valorable”.
Para tales fines, el Ejército dispondrá de los equipos de la Compañía de Ingenieros de Agua 601 de la Agrupación de Ingenieros de Campo de Mayo, que se trasladarán desde Buenos Aires con el fin de obtener agua en cantidad y en calidad adecuada para el consumo. Asimismo, la Compañía contará con el apoyo logístico del Batallón de Ingenieros de Montaña 5 de Salta y sus maquinarias viales. A su vez, hay otras agencias provinciales que participan de forma coordinada, como la empresa Aguas del Norte y los equipos técnicos del Ministerio de Infraestructura provincial.





















Algunas de estas tareas comenzaron en el mes de diciembre con la distribución de agua en Campo Quijano y localidades cercanas a Salta capital, a raíz de un pedido de apoyo de la provincia.

Se trata de afrontar la situación de vulnerabilidad y limitaciones en el abastecimiento de servicios básicos de agua potable, que viene afectando a más de 10 mil personas, diseminadas en un espacio de 400 mil hectáreas. Próximamente, se trabajará en los partidos de Rivadavia y San Martín.

La primera perforación está prevista en la localidad de Salvador Maza, y se estima que la profundidad alcanzará los 250 metros. En estos momentos, ya se encuentran equipos interagenciales operando en el lugar con equipos que tienen capacidad de perforar hasta 500 metros.

Los costos de la operación –insumos, combustibles, víveres y viáticos necesarios para el desarrollo de las operaciones– serán afrontados por el Estado provincial.

Las ventajas de este convenio en el marco del Estado incluyen: la celeridad para iniciar los trabajos, los costos relativos menores y el empleo de personal, infraestructura y equipamiento militar con capacidad dual, es decir, diseñados para el empleo en el marco de un conflicto armado, pero con posibilidad de empeñarse en apoyo a la comunidad.



















En palabras del gobernador, este convenio “permitirá llevar agua a las poblaciones más vulnerables de la provincia de la forma más rápida y eficiente posible empleando todos los recursos a disposición del Estado provincial y el Ejército Argentino”.




La VIIIva Brigada de Montaña alcanzó la cumbre del pico más alto del continente como parte de su capacitación en temporada estival.
Publicado el jueves 23 de enero de 2020

La Compañía de Cazadores de Montaña 8, en una marcha de catorce días, condujo a las unidades que conforman la VIIIva Brigada hasta la ansiada cumbre del “techo de América”. Se trata de una de las expediciones más desafiantes que tiene la particularidad de alcanzar los 6.962 metros sobre el nivel del mar.
En total, 34 hombres llegaron a la cumbre trabajando con cierto grado de aislamiento y en condiciones desfavorables (altura, bajas temperaturas y grandes desniveles). “Es la primera vez que este personal va a intentar el cerro Aconcagua, con excepción de la patrulla de rescate”, explicó el jefe de la Compañía de Montaña 8, mayor Franco Ponce, en una entrevista radial días antes de la cumbre. El mayor agregó que es un “desafío” para todo el personal, puesto que la condición para integrar la expedición, excepto para los guías y personal a cargo necesario, era no tener experiencia previa en el cerro Aconcagua.























En esta expedición, participaron elementos dependientes del Comando de la VIIIva Brigada de Montaña: Liceo Militar General Espejo, Regimiento de Infantería de Montaña 11, Regimiento de Infantería de Montaña 16, Regimiento de Infantería de Montaña 22, Compañía de Cazadores de Montaña 8, Regimiento de Caballería de Exploración de Montaña 15, Grupo de Artillería de Montaña 8, Batallón de Ingenieros de Montaña 8, Compañía de Comunicaciones de Montaña 8, Compañía de Inteligencia de Montaña 8 y Hospital Militar Regional Mendoza, que integraron las cordadas de ataque y la patrulla de rescate.
Para esta misión fue indispensable el apoyo de 17 efectivos pertenecientes a la Sección Aviación de Ejército de Montaña 8, la Compañía de Comunicaciones de Montaña 8, personal de refugios de la Compañía de Cazadores de Montaña 8 y Hospital Militar Regional Mendoza. El personal del hospital militar aportó un grupo de médicos cardiólogos para realizar estudios científicos.
Por las variaciones climáticas y la altitud de la montaña, la cordada tuvo su necesario proceso de aclimatación inicial de cinco días en Puente del Inca (2750 msnm). Allí se realizaron actividades previas, tales como revista de equipo, marchas intermedias y ascensiones menores.
El siguiente tramo de la expedición consistió en una marcha de tres días hacia la zona de Confluencia y luego a la zona de Plaza de Mulas (4300 msnm). Desde allí, se continuó con la aclimatación, a la vez que se ejecutó el porteo de material hacia el campamento intermedio “Canadá”, a 4930 msnm.

















Posteriormente, se efectuó el desplazamiento hacia Nido de Cóndores (5400 msnm), Berlín (5500 msnm) y finalmente el ataque a la cumbre.
Con este tipo de expediciones, la Fuerza busca capacitar al personal de cuadros de la Gran Unidad de Combate de Montaña para desempeñarse como guías en futuras ascensiones al Aconcagua, y para la organización, dirección y control de una empresa andinística en cerros de alturas superiores a los 6000 metros.



















Otro de los objetivos es facilitar en los cuadros más jóvenes la obtención de la Aptitud de Tropas de Montaña, que es la capacitación más importante que desarrollan los integrantes de las unidades de la especialidad de montaña del Ejército y tiene como símbolo el Cóndor de nuestra cordillera.
Dicha aptitud puede obtenerse en dos niveles: el “Cóndor Plateado” y el “Cóndor Dorado”, e impone cumplir con exigencias como realizar ascensiones a cerros de más de 4000 msnm y reconocimientos de hitos en la frontera, adquirir la categoría de esquiador y escalador militar, y tener un largo tiempo de permanencia en destinos de montaña.
En definitiva, alcanzar la cumbre más alta del continente constituye un logro personal de cada uno de los integrantes de la cordada, un escalón importante en la preparación militar y una experiencia invaluable, ya que nadie puede prepararse para defender lo que no conoce.